Tristeza | Depresión
"Solo quiero sentirme bien y ser feliz"
Muchas veces decimos o pensamos algo así. Sin embargo, en la vida hay diferentes circunstancias que con frecuencia nos lo hacen difícil. Y lo que sentimos puede variar desde «tener un mal día», estar apagados y desmotivados, sentirnos estancados, hasta «no poder salir de la cama». El espectro que puede ir desde la tristeza hasta una depresión es muy grande.
En algunas ocasiones, podemos identificar fácilmente los cambios o acontecimientos que nos están haciendo sufrir:
– Rupturas sentimentales, divorcios.
– Conflictos familiares.
– Dificultades económicas.
– Pérdida de seres queridos.
– Soledad.
– Baja autoestima
– Enfermedades propias o de familiares.
– El tiempo de jubilarse, la vejez.
…y cada uno de nosotros podría continuar la lista con sus propias preocupaciones, tristezas y angustias o experiencias de vida estresantes.
Otras veces, los mismos sentimientos aparecen sin razón o sin razón suficiente para justificar su intensidad, no comprendemos porqué nos sentimos así, y no sabemos cómo seguir. Lo que nos pasa en ambos casos es parecido:
– Perdemos el interés en actividades que en otro momento disfrutábamos.
– Sufrimos de insomnio o dormimos mucho.
– No tenemos deseos de comer o comemos mucho.
– Nos falta energía, estamos siempre cansados, todo se hace pesado.
– Nos cuesta concentrarnos y tomar decisiones.
Todos pasamos por cambios que nos hacen sufrir. A veces se hace difícil seguir adelante, no nos reconocemos y nos parece inalcanzable volver a sentirnos bien, en sintonía con nosotros mismos, y ¿por qué no?, felices.
Pero sea que se trate de un estado de tristeza o de una verdadera depresión, siempre hay una salida. Encontrarla puede demandarnos algo de esfuerzo o ser un verdadero desafío. Explorar nuestras emociones, ideas y luchas internas con alguien que comprenda lo que estamos sintiendo, nos ayuda a recobrar la confianza y aprender nuevas formas de conectarnos con nosotros y nuestro entorno.